Sandalias chiruca boracay 05
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10% de descuento
Impuestos incluidos
Mira.
Definiciones.
Hombre: Ser humano,macho,adulto.
Mujer: Ser humano,hembra ,adulta.
Y no te complico mas la vida.
Ahora elige talla, y color.
Solo estas aqui a 3 pasos.
Primer paso: Pagar ,y estar seguro que lo hiciste bien.
Segundo paso: Ser paciente, y estar pendiente del momento que recibes tu paquete.
Tercer paso: Estará en tus manos, y eso significa que ya puedes hacer lo que tu quieras con ello, como si quieres ponerlo dentro de un marco, y lo observas con admiración, o lo quemas, eso es cosa muy personal, y tu decisión.
(Lo mejor y lo peor que te pasó, te está pasando, o te pasará en tu vida, nunca lo viste venir, llegó sin más.)
¿Quién es Calzados Retos?
Verás, te cuento un secreto:
Cuando empecé no sabía ni encender ni apagar un ordenador, y el primer email que tuve que crear para contactar con otras personas me lo tuvieron que crear.
Imagínate mi nivel.
Ahora te voy a contar mi secreto del éxito, que es más personal que económico:
ATIENDE MUY BIEN, QUE TE DESPISTAS.
¡¡¡¡El secreto es trabajar como un cabrón!!!!
Te pones en marcha, actúas, te equivocas, rectificas y continúas. Te vuelves a equivocar y vuelves con algo nuevo. Lo pruebas: sale, te lo quedas; no sale, sigues probando.
Y así el puto resto de tu vida: acierto, error, acierto, error.
MIRA.
Calzados Retos es un nombre comercial.
Realmente, quien dirige todo esto y escribe esto también soy yo.
Mi nombre es Eladio.
Y te voy a contar cómo se inició todo esto:
Vengo de familia humilde y trabajadora.
Trabajo desde que tengo 14 años. Comencé siendo camarero durante 4 años. Lo siguió el servicio militar en Melilla, en el año 1993.
Cuando llego de la mili, trabajo en la construcción y hago de todo. Comienzo de peón de albañil, consigo ser oficial, continúo de destajista y llego a contratista.
Hasta que llega la crisis y, en 2012, se acaba la etapa en la construcción.
Al ver que me voy a quedar sin trabajo, me pongo a pensar.
Eso se me da muy bien.
Antes de acabar 2012 ya tuve la idea y la ilusión de poner una tienda física de deportes en mi pueblo.
Porzuna se llama mi pueblo y está situado en la provincia de Ciudad Real.
Que sea un pueblo pequeño no significa que no se puedan hacer grandes cosas.
Tengo a mi familia, mi casa, mi coche, médicos, bares, churrería, parque, vecinos, gimnasio, campo, mucho campo, recintos deportivos, piscina, río, ganado, cosechas, etc.
Coño, de todo para vivir de puta madre.
SIGO.
Como novato, sin experiencia y con dinero, lo preparo todo: mobiliario, local y género.
Nunca antes había trabajado en este oficio ni conocía el mundo de las ventas. No tenía contactos, no conocía fabricantes y no tenía ni puta idea de nada.
Pues que te vayan cayendo hostias y aprendiendo de ellas.
Lo bueno que tienen las hostias es que te tocan el bolsillo, y eso a los españoles nos jode bastante.
(Sin ser consciente, he de decirlo, porque vender lo hacemos desde que nacemos.)
La tienda no va bien y ya las estaba pasando canutas.
En 2014 continúo y contrato a una empresa para montar una tienda online.
La montamos y a vender. Bueno, eso pensaba yo, porque aquí tampoco tenía experiencia.
Y así, un día de esos cualquiera, sonó el teléfono de la tienda. Lo cojo y me llaman de Amazon.
Contactó conmigo un agente que había visto mi página web y me ofrecieron ser vendedor en el Marketplace.
Por supuesto, yo acepté y comencé una nueva línea de negocio.
Yo la llamé después:
La llamada salvadora.
Porque, tal como yo lo siento, no trabajo para Amazon, sino que tengo al mayor cliente del mundo, que compra mis productos para sus clientes y que me paga tiempo y esfuerzo.
Sí, claro, y tú también.
(Sin persistencia no hay éxito.)
Ya tenía en ese momento tres líneas de negocio: tienda física, tienda online y Amazon.
Desde el inicio, el negocio lo pasé por tres locales de alquiler, hasta que definitivamente pude hacerme con mi propio local, donde estoy instalado y desde donde, desde el año 2019, te envío tus compras.
Ahora ya conoces mejor mi historia y quizás, en el futuro, decida extenderla.
Por el momento ya es suficiente.
Internet te facilita lo bueno y lo malo.
Aquí no hay nada malo en la experiencia.
No sé cuántas webs hay creadas por un albañil. No sé si tú conoces alguna, pero tan fácil y tan sencilla como la mía, no.
Si tú ves malo donde no lo hay, es tu mente.
Todo está pensado por mí y con la ayuda de un gran profesional de la programación de páginas web.
Imagínate que sé utilizarlo yo. Pues tú, que seguramente me das mil vueltas, para ti es coser y cantar.
Con este invento, todo está a un clic.
Así de sencillo, no. Clic y no lo tienes.
Aquí tienes que tener paciencia y dar los pasos correctos, cortos y bien dados.
Si inicias el camino, tienes que seguir teniendo paciencia para poder poseer tu inversión.
No te llegará caída del cielo y te habrá costado mucho trabajo conseguirlo, pero no dudes de que te llegará.
Tienes mi palabra.
Con eso, para mí, es suficiente.
Pero también tienes todas tus garantías legales por ley.
¿De cuántos puedes decir tú lo mismo?
Si conoces a alguien así, no lo pierdas.
Quedamos pocos.
Tú decides siempre.
¿Quién es Calzados Retos?
Verás, te cuento un secreto:
Cuando empecé no sabía ni encender ni apagar un ordenador, y el primer email que tuve que crear para contactar con otras personas me lo tuvieron que crear.
Imagínate mi nivel.
Ahora te voy a contar mi secreto del éxito, que es más personal que económico:
ATIENDE MUY BIEN, QUE TE DESPISTAS.
¡¡¡¡El secreto es trabajar como un cabrón!!!!
Te pones en marcha, actúas, te equivocas, rectificas y continúas. Te vuelves a equivocar y vuelves con algo nuevo. Lo pruebas: sale, te lo quedas; no sale, sigues probando.
Y así el puto resto de tu vida: acierto, error, acierto, error.
MIRA.
Calzados Retos es un nombre comercial.
Realmente, quien dirige todo esto y escribe esto también soy yo.
Mi nombre es Eladio.
Y te voy a contar cómo se inició todo esto:
Vengo de familia humilde y trabajadora.
Trabajo desde que tengo 14 años. Comencé siendo camarero durante 4 años. Lo siguió el servicio militar en Melilla, en el año 1993.
Cuando llego de la mili, trabajo en la construcción y hago de todo. Comienzo de peón de albañil, consigo ser oficial, continúo de destajista y llego a contratista.
Hasta que llega la crisis y, en 2012, se acaba la etapa en la construcción.
Al ver que me voy a quedar sin trabajo, me pongo a pensar.
Eso se me da muy bien.
Antes de acabar 2012 ya tuve la idea y la ilusión de poner una tienda física de deportes en mi pueblo.
Porzuna se llama mi pueblo y está situado en la provincia de Ciudad Real.
Que sea un pueblo pequeño no significa que no se puedan hacer grandes cosas.
Tengo a mi familia, mi casa, mi coche, médicos, bares, churrería, parque, vecinos, gimnasio, campo, mucho campo, recintos deportivos, piscina, río, ganado, cosechas, etc.
Coño, de todo para vivir de puta madre.
SIGO.
Como novato, sin experiencia y con dinero, lo preparo todo: mobiliario, local y género.
Nunca antes había trabajado en este oficio ni conocía el mundo de las ventas. No tenía contactos, no conocía fabricantes y no tenía ni puta idea de nada.
Pues que te vayan cayendo hostias y aprendiendo de ellas.
Lo bueno que tienen las hostias es que te tocan el bolsillo, y eso a los españoles nos jode bastante.
(Sin ser consciente, he de decirlo, porque vender lo hacemos desde que nacemos.)
La tienda no va bien y ya las estaba pasando canutas.
En 2014 continúo y contrato a una empresa para montar una tienda online.
La montamos y a vender. Bueno, eso pensaba yo, porque aquí tampoco tenía experiencia.
Y así, un día de esos cualquiera, sonó el teléfono de la tienda. Lo cojo y me llaman de Amazon.
Contactó conmigo un agente que había visto mi página web y me ofrecieron ser vendedor en el Marketplace.
Por supuesto, yo acepté y comencé una nueva línea de negocio.
Yo la llamé después:
La llamada salvadora.
Porque, tal como yo lo siento, no trabajo para Amazon, sino que tengo al mayor cliente del mundo, que compra mis productos para sus clientes y que me paga tiempo y esfuerzo.
Sí, claro, y tú también.
(Sin persistencia no hay éxito.)
Ya tenía en ese momento tres líneas de negocio: tienda física, tienda online y Amazon.
Desde el inicio, el negocio lo pasé por tres locales de alquiler, hasta que definitivamente pude hacerme con mi propio local, donde estoy instalado y desde donde, desde el año 2019, te envío tus compras.
Ahora ya conoces mejor mi historia y quizás, en el futuro, decida extenderla.
Por el momento ya es suficiente.
Internet te facilita lo bueno y lo malo.
Aquí no hay nada malo en la experiencia.
No sé cuántas webs hay creadas por un albañil. No sé si tú conoces alguna, pero tan fácil y tan sencilla como la mía, no.
Si tú ves malo donde no lo hay, es tu mente.
Todo está pensado por mí y con la ayuda de un gran profesional de la programación de páginas web.
Imagínate que sé utilizarlo yo. Pues tú, que seguramente me das mil vueltas, para ti es coser y cantar.
Con este invento, todo está a un clic.
Así de sencillo, no. Clic y no lo tienes.
Aquí tienes que tener paciencia y dar los pasos correctos, cortos y bien dados.
Si inicias el camino, tienes que seguir teniendo paciencia para poder poseer tu inversión.
No te llegará caída del cielo y te habrá costado mucho trabajo conseguirlo, pero no dudes de que te llegará.
Tienes mi palabra.
Con eso, para mí, es suficiente.
Pero también tienes todas tus garantías legales por ley.
¿De cuántos puedes decir tú lo mismo?
Si conoces a alguien así, no lo pierdas.
Quedamos pocos.
Tú decides siempre.
CARACTERÍSTICAS
- Color
- Gris
- Tipo
- Sandalias
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